¿Qué esperamos de la economía peruana?

Junio 2017



La economía peruana crece +3% anual, su menor crecimiento en más de un año. El Fenómeno del Niño y la paralización de obras son los principales motivos. Los sectores más sensibles, como la construcción, decrecieron, y otros clave, como los servicios, crecieron a menor ritmo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo la expectativa de crecimiento para el Perú, pero aún espera que sea la segunda economía de mayor crecimiento en Sudamérica.


¿Por qué la economía crece menos? ¿Cuál es la diferencia con Fenómenos del Niño pasados? ¿Qué medidas está tomando el Gobierno? ¿Qué podemos esperar hacia adelante? ¿Hay una oportunidad? ¿Qué recomendamos para el dinero que quieres cuidar?


¿Por qué la economía crece menos?


Porque los huaicos e inundaciones paralizaron las ciudades y la actividad empresarial. Además, las investigaciones por los casos de corrupción paralizaron las principales obras de infraestructura del país.


La construcción, la agricultura y el turismo fueron los sectores más afectados por las intensas lluvias, debido a los daños materiales (pistas, puentes, cultivos, hoteles y accesos turísticos) que afectaron significativamente su capacidad productiva.


Sectores relacionados a los servicios, que representan más del 34% de la economía, también fueron afectados por la menor actividad empresarial. Si bien mantienen un crecimiento positivo, lo vienen haciendo por debajo de lo habitual.


En los próximos meses, creemos que la situación debería normalizarse a medida que se inicien los procesos de reconstrucción y se reanuden las obras paralizadas.


¿Cuál es la diferencia con Fenómenos del Niño pasados?


Que hoy la economía peruana está más diversificada (depende de más sectores). En Fenómenos del Niño pasados la economía peruana dependía de uno o dos sectores, hoy más de siete sectores son determinantes.


Durante el Fenómeno del Niño de 1982-83, la economía decreció más de -10% debido a su alta dependencia a sectores sensibles como el agrícola y manufacturero. En ese momento, la agricultura representaba más del 13% de la economía, hoy sólo representa el 6%. El sector manufacturero representaba más del 21% de la economía, hoy sólo el 16%.


Actualmente, el 50% de la economía depende de sectores como el minero y de servicios, y ambos mantienen un buen crecimiento. La minería creció más de +10% (año a año) durante el primer trimestre del 2017 gracias a la recuperación de los precios de los metales por la consistente demanda en China.


La economía de China sigue creciendo más de +6% anual y tiene potencial para seguir desarrollándose junto a su nueva clase media. En los últimos quince años, pasaron de tener 5 millones de familias de clase media a tener más de 225 millones.


¿Qué medidas está tomando el Gobierno?


Tiene como objetivo una mayor inversión en infraestructura a través de un plan de reconstrucción nacional. El Gobierno anunció el programa Reconstrucción con Cambios (con un presupuesto inicial de USD 6,000 millones) que busca reconstruir las zonas afectada en un periodo de tres años con una orientación hacia la prevención de desastres.


¿Qué podemos esperar hacia adelante?


Demoras en la reconstrucción y reanudación de obras, pero desarrollo económico de largo plazo. Como lo anunció el Gobierno, esperamos mayor inversión pública para estimular la economía y reconstruir las zonas afectadas. Si bien existe un plan descentralizado de reconstrucción, el conflicto político entre el Gobierno y el Congreso puede retrasar las obras y proyectos.


Normalmente los procesos de reconstrucción toman tiempo en planificarse al detalle y coordinarse entre todas las partes interesadas. Por ejemplo, luego del terremoto de Chile del año 2010, se necesitaron varios meses de planificación antes de que se iniciaran los trabajos de reconstrucción.


Creemos que finalmente los intereses políticos se van a alinear para reconstruir el país, pero es probable que los efectos positivos recién empiecen a materializase en los próximos años.


Entonces, ¿hay una oportunidad?


Creemos que sí. En el corto y mediano plazo, la inversión en infraestructura tiene el potencial de reactivar la actividad empresarial y repotenciar sectores como los servicios y el turismo. Es un proceso lento pero creemos que eventualmente va a caminar.


En el largo plazo, la principal oportunidad del país está en desarrollar las necesidades de la nueva clase media. Desde el desarrollo de nuevos negocios, la ampliación del acceso a recursos básicos (agua, saneamiento, electricidad y servicios financieros) hasta la construcción de nueva infraestructura (puentes, pistas, carreteras, aeropuertos y centros comerciales).


Además, el sector minero viene recuperándose en los últimos años y tiene el potencial para volver a contribuir de manera importante al desarrollo del país. La particularidad de este sector es que influye en el desarrollo de otros sectores de manera directa (manufactura, construcción, transporte) e indirecta (alojamiento, comercio, servicios), y permite reactivar o reimpulsar el ciclo económico.


Sin embargo, para lograr un desarrollo sano es necesario mejorar las reglas de juego (marco regulatorio) y los mecanismos de control para limitar y detectar las malas prácticas en el sector público y privado. Creemos que existe la oportunidad gracias al interés real de la población por desarrollarse, interés que permite finalmente alinear la agenda política.


¿Qué recomendamos para el dinero que quieres cuidar?


Recomendamos mantener 5% de tu portafolio invertido en Perú. La manera de mantener la exposición en Perú es a través del EPU (fondo de las principales empresas peruanas) y BAP (Credicorp). La mezcla de ambas inversiones representa de manera más cercana la dinámica de la economía peruana. Además, cotizan en dólares y tienen la capacidad de ser comprados y vendidos rápidamente.


Si bien creemos en el potencial de la economía peruana, estamos conscientes de los riesgos aún existentes. No sólo existen riesgos políticos y sociales, como candidatos antisistema o conflictos sociales, sino también riesgos institucionales.


El escándalo de Odebrecht, que compromete a los últimos tres gobiernos, desde el presidente, funcionarios municipales e incluso empresas privadas, demuestra la fragilidad de nuestros sistemas y el desalineamiento de intereses. La falta de planificación frente a los desastres también es una consecuencia de lo mismo: intereses desalineados. Por estas razones recomendamos mantener una exposición baja en el Perú.


Para el resto de tu portafolio, recomendamos invertir conservadoramente en fondos de acciones y bonos de las principales empresas de Estados Unidos (USA). Empresas que además tienen presencia en todo el mundo y consistentemente demuestran su capacidad para recuperarse y salir más fortalecidas después de una crisis.


El objetivo es cuidar y hacer crecer el dinero. Mantener la disciplina de invertir conservadoramente a largo plazo es la estrategia.

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